Se dice que la primera celebración del Año Nuevo tuvo lugar en la antigua Babilonia después del primer día de primavera (equinoccio vernal), es la celebración más antigua de todos los días festivos, y su significado fue esencialmente agrícola. El festejo consistía en renovarse para dar la bienvenida al nuevo año y se apostaba por campos fértiles y un buen año económico. El Papa Gregorio XIII reformó el calendario (calendario gregoriano), y estableció definitivamente el 1 de enero como inicio de año.
En unos días celebraremos el fin de año, agradeceremos seguir aquí, después de todo, incluso para aquellos que han sufrido ciertos varapalos en el año que se deja y apostaremos, como hacían nuestros ancestros, por un buen año económico.
No decimos nada nuevo si comentamos que desde la entrada del siglo XXI hay muchos elementos que deben dejarnos una reflexión sobre la transformación de nuestra sociedad y, por ello, también en el comercio. Por eso, el 19 de diciembre, el Ministerio de Industria y Comercio celebró una Jornada formativa titulada ‘Transformando el retail: de la supervivencia a la competitividad’
La jornada ha sido coordinada por el director general de Política Comercial y Competitividad que ha realizado un diagnóstico del comercio y ha presentado la plataforma ‘comercioconectado.com’, un instrumento destinado a poner a disposición de los comerciantes la información, formación y herramientas básicas para su transformación digital.
Veamos si tiene éxito, por el momento, nosotros, apelamos a que saber es imprescindible para “poder”. Conviene usar todos los instrumentos necesarios para afrontar el futuro porque, hoy, nos encontramos en ese punto en el que la curva cambia de posición, una inflexión temporal que transformará nuestra forma de vivir, de producir y de comerciar. Un cambio de realidad.
- ¿Comprar experiencias u objetos? Viajes, móviles, robots, cada vez hay más y más artículos de consumo que crean otras necesidades, aficiones o gustos. ¿Qué son las joyas? ¿Qué ofrecen? El retail/comercio minorista debe responder.
- ¿Desaparecerán los comercios a pie de calle…? ¿Serán sustituidos? Hay que observar, mirar y vigilar atentamente los porcentajes de compra on line.
- ¿Cuál será el papel del artesano? ¿La distinción elegante o el mercadillo de calle? Elegir el cómo hacemos y el qué nos llevará a dónde estarán los productos artesanales.
- Las ventas multicanal. Las tiendas de barrio desaparecerán salvo las de primeras necesidades, pero parece que las zonas comerciales se mantendrán y que, internet, quizá, obligue a bajar los alquileres. Usar todos los canales de venta disponibles será imprescindible para no ser excluido por el mercado.
- Fenómeno que no se comunica no existe. Sí, pero hoy hay tanta información y comunicación que es posible que, ni siquiera se vea. Seleccione bien el mensaje y el modo de llegar a su mercado.
- Apóyese en otros. Asóciese a su asociación sectorial para intuir lo que pasará. Mire alrededor.
- La joyería: ¿Complemento de moda? ¿Elegancia? ¿Estilo? Dependerá.
- Fíjense en los clientes de las grandes marcas, las carísimas marcas de piel, de zapatos, ropa, cosmética. Clientes que van sobre deportivas estrambóticas, jóvenes vestidos con chaqueta de tweed y corbata pero con bermudas. La eterna elegancia o su reconversión. ¿Cómo es el consumidor de alta joyería?
- El estilo: Varias sociedades conviven en una, estilos diferentes, predomina la individualidad, la comodidad, la vida activa y ponerse lo que uno quiere haciendo moda de lo que no lo es. Madres e hijas que compran la joyería comercial pero con posibles estilos distintos. Analícelos.



